Herman 10 junio 2015 - 17:39:56 | | San Felices de Rudrón (6-6-2015) | |
Buenas tardes, si me premitis, voy a contaros el día de pesca que tuve el sabado, en el que para mí, es uno de los mejores cotos de pesca del pais, sitio preferido del "maestro Delibes".
La mañana salio nublada,y ventosa, malo para las moscas pense. Paré en Covanera en el bar de muñecas a tomar un café y a recoger impresiones del rio, desalentadoras, que si no hay, que si son pequeñas, etc..
Con un nerviosismo como aquellos primeros dias de veda de mi adolescencia llegue a Valdelateja. Aparque el coche en el Balneario y cojí los bartulos. Empezaremos a cucharilla pense. Me acerque a observar el rio, fantastico, y un paisaje idilico. Cicharilla para arriba, cucharilla para abajo, hasta que en un tramo de cascadas y pozas tuve la primera picada, ya esta pensé, pero no. La volvi a tentar y otra vez toco, pero como que no. Subi un metro para arriba y rodee un árbol, lanze mi cucharilla rio abajo, donde suponia que estaría y de repente escuche un extruendo a mis pies, gire la cabeza para descubrir una inmensa mancha negra y una cola salpicando el agua como mi mano abierta. Se me aceleró todo mi cuerpo, me quite la tomadera y la deje a lso pies del árbol, y empeze a buscar ese truchón que casí me moja la cara. Tras más de diez minutos tirando y cambiando señuelos, desistí, si era así de grande era por que no se había dejado engañar por nadie.
Seguí a cucharilla, y a media mañana cambie a mosca ahogada. Al segundo lanze, primera trucha, pequeña pero peleona, como las recordaba. Fue un espejismo, en la siguiente hora ni picada, y eso que se las veia nadando.
Volví al coche y me dirijí a San Felices. Impresionante. no tengo otra palabra. Me bajo del coche y lo primero que veo es una de unos 45 cm nadando a toda prisa, me había visto. Baje unos metros hasta una casacada de unos 15 metros. Nada más llegar descubro para mi sorpresa que están boqueando. Lanzo y tras, la primera, pequeña, vuelvo a tirar y otra, así hasta contar 12. Mi alegria crecio y crecio. Bajo un poco para abajo y descubro una corriente, lanzo y tirón, está en la Falangista, la saco y decepción 25 cm, la falta uno, la suelto levanto la mirada y descubro una corriente semi oculta por un árbol, lanzo y a la tercera logro que pase por abajo, siento el tirón, clavo y allí estaba lo que estaba buscando, es buena pensé, no es grande dije. Tras una lucha intensa entro en la tomadera. No me cabía más gozo, tiene más de un kilo me dije. Está me nos la cenamos está noche. Recogí la caña, los bartulos y me marche.
Solo un apunte, el Rudrón no es el gran rio que conocí en mi niñez, ni mucho menos, el que nos describia el maestro Delibes, en su libro "Mis amigas las truchas", pero os puedo asegurar que saque a lo largo de la mañana más de 25 truchas, y vi varias de más de kilo nadando tranquilas por sus tablas. Un día que no olvidaré en toda mi vida. |